Este post de hoy es un consejo y una receta, pero que resulta muy util a la hora de vivir sólo.

Cuando estás solito, hay mucha gente que no piensa en tí, como tus amigos, tus familiares, el banco, y sobretodo, las compañías de comestibles. Ellos hacen esas cajas gigantes de galletas, o esas bolsas imponentes de productos, que tu en tu soledad, te es imposible consumir a tiempo de que se echen a perder, pero que salen mucho más baratas que las cajitas pequeñas (mirad siempre el precio por kilo, en chiquito junto al precio grandote y atractivo).

Entonces, si te compras una bolsa de magdalenas, todos sabesmos que una vez abierta, las magdalenas tienen como unos dos días hasta empezar a ponerse rancias, secas, duras. Para solventar este problema (y tambien funciona con el pan) mi consejo es que recien las comprais, a menos que las vayais a comer todas en el momento, es que las metas en el congelador (congelador, no frigorífico o “Federico).

Un vez congelada, la magdalena te puede durar meses, literalmente, y para volverla a la vida, sólo necesita de un minuto, y repito, 1 minuto (incluso menos, tienes que estar muy atento a tu magdalena, y en cuanto veas el más mínimo vapor, sácala deprisa, con cuidado que quema, y consumela con fervor).

Entonces, una vez aprendido este truquillo, para la receta de hoy necesitamos:

Ingredientes:

1-Magdalena criogenizada

1- Onza de chocolate

1- Vaso de leche

Tiempo de preparación: 1 minuto

Suciedad: 1 plato un vaso y un cuchillo (que la verdad no queda muy sucio).

Preparación:

1- Saca la magdalena del congelador y colócala en un plato.

2- Realiza una lobotomía a la magdalena, introduciendo el cuchillo por la parte superior, y haz un poquito de hueco, sin llegar a atravesarla por completo.

3- Introduce la onza de chocolate en el interior de la magdalena.

4- Pon la magdalena en el micro con su plato, pon el tiempo y presta mucha atención. Si ves salir vapor, la magdalena está en su punto, corre a comértela. Si te pasas, se le quemará el culo por el azucar. Hace falta un poquito de práctica (o no, yo soy muy torpe) para cogerle el puntillo a tu microondas.

5- Coge un vaso de leche y disfruta de tu desayuno.

Espero que os sirva, y lo que os digo, con el pan ocurre lo mismo, si te ha sobrado, directo al congelador, unos minutos al micro (si eres afortunado de tener tostadora, pues a la tostadora), y como nuevo, literalmente. Yo hago esto tambien con los “cruasanes”, y queda de lujo, debido a la mantequilla que tienen.

¡Hasta la próxima entrada, y que comais saludable!

Anuncios